Como suele ocurrir cada año, tras la festividad de Halloween se pierde ese factor miedo que inusualmente sólo queremos mostrar una vez al año (aunque luego no sea cierto). Es por esto que me parecía justo y reivindicativo mostraros una historia sobrecogedora y que atañe al mundo del videojuego. Podría parecer exagerada esta descripción y seguramente los más escépticos dudarán hasta del título de esta entrada pero, ¿qué separa la parte real del rumor y la ficticia?
Para contextualizar el siguiente relato, es necesario hablar del protagonista que difunde esta historia a través de una conocida web. El rumor nace a manos de un coleccionista de versiones alternativas de juegos de Pokémon (hacks creados por otros usuarios en su mayoría). Estos cartuchos los obtenía en ferias de pueblo, mercadillos, subastas… en fin, algo que no dicta mucho de algunos jugones coleccionistas que mueven cielo y tierra para tener la edición japonesa, finlandesa o húngara de su juego favorito. Versiones que abarcan desde las divertidas y creativas, hasta aquellas que resultan francamente injugables (mala traducción o poca calidad).

